Algunas tecnologías útiles incluyen sensores de contaminación, apps para gestionar limpieza, dispositivos automáticos de desinfección y herramientas de monitoreo higiénico en tiempo real.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



