Proporciona herramientas prácticas para prevenir riesgos alimentarios, mejora la calidad del servicio, protege la salud de los consumidores, y refuerza la imagen profesional del trabajador y del negocio. Es una inversión en seguridad, reputación y cumplimiento normativo.
¿Qué consecuencias legales puede enfrentar un colegio si ocurre una intoxicación alimentaria por mala manipulación?
Multas administrativas, cierre temporal del comedor, pérdida de licencias, investigaciones sanitarias, demandas de los padres y un fuerte daño...



