Proporciona herramientas prácticas para prevenir riesgos alimentarios, mejora la calidad del servicio, protege la salud de los consumidores, y refuerza la imagen profesional del trabajador y del negocio. Es una inversión en seguridad, reputación y cumplimiento normativo.
¿Qué documentación radiológica debe conservar la empresa?
Historiales dosimétricos, protocolos, registros de calibración, planes de emergencia e informes de incidentes.



