Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué es un contaminante químico?
Es una sustancia presente en el aire del entorno laboral que puede generar un riesgo para la salud, como disolventes, gases o vapores.



