Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué riesgos reputacionales puede sufrir una frutería o tienda de alimentación si no tiene empleados formados?
Puede perder la confianza del cliente, recibir mala prensa o viralizarse en redes sociales ante cualquier problema sanitario. Incluso un pequeño...



