Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué prácticas evitan la toxoplasmosis en obradores, restaurantes o colectividades?
Cocinar bien carne de cerdo y cordero, lavar frutas y verduras a fondo y evitar el contacto entre productos crudos y cocinados. En profesionales del...



