Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué alternativas más seguras existen al uso de trapos reutilizables en restauración o catering?
Papel de cocina desechable (especialmente tras manipular carne cruda), bayetas antibacterianas lavables que secan rápido, o toallas de microfibra si...



