Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Por qué es importante combinar probióticos con prebióticos en menús profesionales orientados a la salud intestinal?
Porque los prebióticos (fibras vegetales) sirven de alimento para los probióticos, potenciando su efecto. Incorporar frutas, verduras y cereales...



