Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué tecnologías naturales emergentes están mejorando la conservación en cocinas profesionales?
El frío rápido y la ultracongelación preservan textura y sabor sin aditivos. Los bacteriófagos y enzimas naturales se usan para controlar patógenos...



