Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué tipos de riesgos climáticos deben contemplarse en la evaluación de riesgos laborales?
Aumento de temperaturas extremas, fenómenos meteorológicos adversos (inundaciones, tormentas), incendios forestales y nuevas amenazas para la salud...



