Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué bacterias pueden proliferar si no se controla la temperatura de los alimentos cocinados?
Bacterias como Salmonella, Escherichia coli y Listeria pueden crecer si los alimentos permanecen demasiado tiempo en la zona de peligro. Algunas...



