Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Qué alimentos deben priorizarse en invierno en una cocina profesional que busca equilibrio y sostenibilidad?
Cítricos como naranjas y mandarinas, coles, nabos y zanahorias. Estos ingredientes fortalecen el sistema inmunológico y aportan energía en los meses...



