Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Cómo elegir productos procesados más saludables y sostenibles para el sector alimentario?
Lee las etiquetas y elige productos con ingredientes comprensibles y sin aditivos innecesarios. Prioriza aquellos con certificaciones ecológicas o...



