Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Es seguro dejar alimentos cocinados a temperatura ambiente por un tiempo corto en servicios de restauración?
No. Dejar alimentos entre 4 °C y 60 °C favorece el crecimiento bacteriano. En hostelería, nunca deben mantenerse más de 2 horas a temperatura...



