La responsabilidad de garantizar la formación obligatoria recae en la empresa o el empresario. Esto implica organizar la formación necesaria, asumir los costes y asegurarse de que los trabajadores reciben los conocimientos necesarios para desempeñar su trabajo de forma segura.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





