A una temperatura mínima de 60 °C con detergente. Este tratamiento elimina la mayoría de los microorganismos patógenos presentes en los tejidos. También es importante secarlos completamente antes de reutilizarlos, ya que la humedad favorece el crecimiento bacteriano.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





