La deshidratación disminuye la presión arterial, genera fatiga y afecta negativamente la concentración, los reflejos y la coordinación. Todo esto incrementa la probabilidad de cometer errores que pueden causar accidentes laborales.
30 años de la Ley de PRL: lo que ha cambiado y lo que aún debe evolucionar
Hablar hoy de prevención de riesgos laborales en España exige mirar al mismo tiempo al camino recorrido y a los cambios que están transformando el trabajo. Treinta años...





