Establece instrucciones claras, reduce la improvisación, mejora la comunicación interna y refuerza las buenas prácticas. También evita sanciones, garantiza uniformidad en los procedimientos y minimiza el riesgo de contaminación o fallos sanitarios que afecten al cliente o al producto.
La futura ley española de inteligencia artificial: qué deben saber las empresas que usan IA
España está tramitando el Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial. La futura ley española de inteligencia artificial...





