Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
Cambios en la protección frente a agentes cancerígenos, mutágenos y reprotóxicos en el trabajo
La exposición a agentes cancerígenos, mutágenos y reprotóxicos en el lugar de trabajo representa una grave amenaza para la salud de millones de trabajadores en todo el...





