Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Mentoría y tutoría inversa: un intercambio de sabiduría
Actualmente, la coexistencia de hasta cuatro generaciones diferentes dentro de una misma organización supone un reto y, al mismo tiempo, una oportunidad única para...





