Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Comprendiendo nuestros pensamientos y emociones: 5 técnicas de PNL para gestionar el miedo y fortalecer tu autoestima
¿Te has sentido alguna vez atrapado o atrapada en un torbellino de pensamientos negativos? Imagina que estás a punto de dar un discurso y esos nervios se convierten en...





