Como la asunción consciente de riesgos manifiestos, innecesarios y especialmente graves, ajenos al comportamiento normal y a la prudencia elemental; es un claro desprecio del riesgo (STS 18-09-2007 y STSJ Galicia 24-09-2020).
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





