El estrés laboral prolongado puede llevar a trastornos como ansiedad, depresión, agotamiento emocional y problemas físicos, como enfermedades cardiovasculares y trastornos musculoesqueléticos. Además, afecta la productividad y puede aumentar el absentismo y la rotación de personal.
30 años de la Ley de PRL: lo que ha cambiado y lo que aún debe evolucionar
Hablar hoy de prevención de riesgos laborales en España exige mirar al mismo tiempo al camino recorrido y a los cambios que están transformando el trabajo. Treinta años...





