Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
Casi 800 personas murieron en su trabajo en 2024: la siniestralidad laboral sigue en aumento
Los datos provisionales sobre siniestralidad laboral en España durante 2024 muestran una tendencia preocupante que refuerza la urgencia de adoptar medidas más eficaces...





