Lava todas las frutas y verduras bajo agua corriente antes de refrigerarlas, incluso si no se va a consumir la piel. Cepilla las de piel firme y sécalas bien. No es necesario volver a lavar productos etiquetados como “listos para comer” o “prelavados”.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: qué cambia para empresas y servicios de prevención
El 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley de...





