Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
Errores comunes en el almacenamiento de productos químicos
A veces basta con una chispa. O con una tarde especialmente calurosa. O simplemente con que alguien coloque un envase donde no debía. El almacenamiento de productos...





