El deber de protección es incondicionado y casi ilimitado (arts. 14.2 y 15.4 LPRL), pero se detiene ante la imprudencia temeraria: si el daño deriva exclusivamente de una conducta temeraria e imprevisible del trabajador y el empresario cumplió sus obligaciones preventivas, puede quedar exonerado.
¿Qué importancia tienen las guías de buenas prácticas en el sector comercio?
Aunque no son vinculantes, las guías sectoriales elaboradas por el Ministerio de Industria pueden utilizarse como referencia técnica y como estándar...



