Siempre que se detecten deficiencias, tras accidentes o incidentes, cuando cambian las condiciones de trabajo, se introducen nuevas tecnologías o hay cambios en la organización que puedan afectar a los riesgos.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





