La formación debe repetirse cuando haya cambios en las funciones del trabajador, en las tecnologías utilizadas, en los equipos de trabajo o si se detectan nuevos riesgos, según la Ley 31/1995 y el Estatuto de los Trabajadores.
¿Qué ocurre si la formación en prevención de riesgos laborales no se adapta a los riesgos reales del puesto?
Si la formación no se ajusta a los riesgos reales del puesto de trabajo, la empresa puede enfrentarse a sanciones administrativas graves, recargos...



