Si la formación no se ajusta a los riesgos reales del puesto de trabajo, la empresa puede enfrentarse a sanciones administrativas graves, recargos en las prestaciones de la Seguridad Social y responsabilidad civil por daños derivados de accidentes laborales. Además, está obligada a corregir las deficiencias detectadas por la auditoría.
El ruido en el trabajo: la responsabilidad de la empresa y del técnico de prevención
En muchas empresas, la prevención frente al ruido todavía se resume en una caja de tapones y un cartel obligatorio de “uso de protección auditiva”. Sin embargo, el...





