Aunque la LPRL no fija un plazo concreto, se recomienda conservarlos al menos durante cinco años, en línea con el plazo de prescripción de las infracciones administrativas. Algunas empresas optan por períodos más largos en casos como accidentes o enfermedades.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





