Aunque la LPRL no fija un plazo concreto, se recomienda conservarlos al menos durante cinco años, en línea con el plazo de prescripción de las infracciones administrativas. Algunas empresas optan por períodos más largos en casos como accidentes o enfermedades.
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





