Es obligatorio cuando la empresa tiene más de 500 trabajadores, o más de 250 en determinadas actividades de riesgo, o cuando así lo exige la autoridad laboral por la peligrosidad de las tareas. En otros casos, se puede optar por un servicio ajeno o mancomunado.
Mentoría y tutoría inversa: un intercambio de sabiduría
Actualmente, la coexistencia de hasta cuatro generaciones diferentes dentro de una misma organización supone un reto y, al mismo tiempo, una oportunidad única para...





