Es obligatorio cuando la empresa tiene más de 500 trabajadores, o más de 250 en determinadas actividades de riesgo, o cuando así lo exige la autoridad laboral por la peligrosidad de las tareas. En otros casos, se puede optar por un servicio ajeno o mancomunado.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





