Si el empresario no ha adoptado todas las medidas de prevención exigibles, si la conducta temeraria era previsible y no se actuó en consecuencia, o si no se puede demostrar que se ha cumplido diligentemente con las obligaciones preventivas.
¿Qué tal el verano? Cuando hablar de lo personal en el trabajo no es una distracción, sino una oportunidad
Hace días que septiembre echó a andar. Con él, el ritmo laboral vuelve a intensificarse y las reuniones reaparecen en la agenda con su carga habitual de tareas,...





