Sí. Todo alimento no envasado, elaborado o servido al consumidor debe incluir la información sobre alérgenos, ya sea en carta, fichas técnicas, etiquetas o mediante personal debidamente informado. Su omisión puede conllevar sanciones legales y poner en riesgo la salud del consumidor.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





