No. Lavar el pollo crudo puede dispersar bacterias peligrosas como la salmonella o campylobacter en superficies y utensilios. En lugar de lavarlo, asegúrate de cocinarlo a una temperatura interna mínima de 75 °C, lo que elimina cualquier riesgo bacteriano en entornos de restauración.
La UE actualiza las normas armonizadas de los EPI: qué deben saber las empresas
La Comisión Europea ha publicado una nueva lista de normas armonizadas aplicables a los equipos de protección individual. La actualización se ha realizado mediante la...





