Porque es una medida clave para garantizar la seguridad alimentaria, reducir riesgos de intoxicación y demostrar cumplimiento con la normativa. Exigir el certificado asegura que el personal conoce las buenas prácticas de higiene y protege tanto a los consumidores como la reputación del negocio, independientemente de si se trata de un local fijo o un puesto móvil.
30 años de la Ley de PRL: lo que ha cambiado y lo que aún debe evolucionar
Hablar hoy de prevención de riesgos laborales en España exige mirar al mismo tiempo al camino recorrido y a los cambios que están transformando el trabajo. Treinta años...





