El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Cómo formar en PRL cuando el trabajador no domina el idioma
Cuando un trabajador no domina suficientemente el español, facilitarle el mismo curso o la misma documentación que al resto de la plantilla no basta. Para que la...





