El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
La UE actualiza las normas armonizadas de los EPI: qué deben saber las empresas
La Comisión Europea ha publicado una nueva lista de normas armonizadas aplicables a los equipos de protección individual. La actualización se ha realizado mediante la...





