El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





