El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Cambios en la protección frente a agentes cancerígenos, mutágenos y reprotóxicos en el trabajo
La exposición a agentes cancerígenos, mutágenos y reprotóxicos en el lugar de trabajo representa una grave amenaza para la salud de millones de trabajadores en todo el...





