El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Fenómenos meteorológicos adversos: cómo debe prepararse la empresa antes de una alerta
Lluvias intensas, inundaciones, tormentas, viento, niebla, frío, nieve o episodios de baja visibilidad pueden cambiar en poco tiempo las condiciones en las que se...





