El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
La Inspección de Trabajo refuerza el control de la prevención de riesgos laborales (PRL)
El nuevo Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo 2025–2027 establece la hoja de ruta para los próximos dos años con más actuaciones y mejor dirigidas por datos....





