Porque acumula humedad, restos de alimentos y bacterias al estar en contacto con superficies sucias, utensilios contaminados o manos mal lavadas. Es uno de los utensilios más contaminados en cocina si no se usa correctamente, y puede propagar microorganismos como E. coli, Salmonella o Staphylococcus aureus.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





