Porque acumula humedad, restos de alimentos y bacterias al estar en contacto con superficies sucias, utensilios contaminados o manos mal lavadas. Es uno de los utensilios más contaminados en cocina si no se usa correctamente, y puede propagar microorganismos como E. coli, Salmonella o Staphylococcus aureus.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





