Porque la mayoría de los brotes alimentarios se originan por prácticas inadecuadas. Los cursos enseñan cómo lavarse las manos correctamente, cómo limpiar superficies y utensilios, y cómo evitar prácticas de riesgo como usar la misma tabla para carne cruda y verduras sin limpiarla.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





