Porque regula temperatura y humedad, evita la proliferación de bacterias y mohos, reduce la contaminación cruzada por partículas en suspensión y mejora la calidad del aire. Una buena ventilación contribuye a mantener las condiciones higiénico-sanitarias necesarias en obradores, restaurantes y cocinas industriales.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





