Porque permite ofrecer platos más frescos, sabrosos y nutritivos, optimizar costes gracias a la alta disponibilidad de producto y reducir la huella ambiental al evitar transportes largos o cámaras de conservación artificial. Además, mejora la percepción del cliente hacia una cocina sostenible y comprometida con el entorno.
Errores comunes en el almacenamiento de productos químicos
A veces basta con una chispa. O con una tarde especialmente calurosa. O simplemente con que alguien coloque un envase donde no debía. El almacenamiento de productos...





