Porque permite ofrecer platos más frescos, sabrosos y nutritivos, optimizar costes gracias a la alta disponibilidad de producto y reducir la huella ambiental al evitar transportes largos o cámaras de conservación artificial. Además, mejora la percepción del cliente hacia una cocina sostenible y comprometida con el entorno.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





